• Francisco a OMP


    Discurso a la Asamblea OMP
  • Octubre 2019: Un mes misionero


    El Papa propone celebrar un mes dedicado a la Misión en el centenario de Maximun Illud
  • Discurso del Cardenal Filoni a OMP


    "El Evangelio nunca está anunciado por completo. La misión es el corazón de la fe"
  • Guía Compartir la Misión


    Propuestas de Voluntariado Misionero y #VeranoMisión para jóvenes

lunes, 12 de junio de 2017

Semana Española de Misionología en Burgos


Del 3 al 6 de julio de 2017 se celebrará en Burgos la 70 Semana Española de Misionología bajo el lema: "La Familia y la Misión"

La Semana de Misionología 2017 tiene como tema central "La familia y la Misión"

Conferencia inaugural:
“Amoris Laetitia y misión” a cargo de Mons. Mario Iceta, obispo de Bilbao, para descubrir la dimensión misionera de la familia que subyace en la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia.

Ponencias:
“La Iglesia se hace misión en la familia” a cargo del profesor Eloy Bueno de la Facultad de Teología del Norte–Burgos, y“El fundamento teológico de la familia que vive la misión” a cargo de la profesora María Jesús Hernando de la Universidad San Dámaso de Madrid, tratarán de situar la familia en la actividad misionera de la Iglesia y fundamentar teológicamente a la familia como sujeto y agente de evangelización.
“La familia misionera en la sociedad actual” a cargo de la profesora Salomé Adroher Biosca de la Universidad de Comillas, Madrid que pretende describir los principales retos y desafíos que la sociedad actual plantea a la familia cristiana para promover una acción misionera en ella.
“Valores familiares para sociedades líquidas” a cargo del profesor Agustín Domingo Moratalla de la Universidad de Valencia y UIMP, mostrará como la institución familiar es uno de los mejores vehículos para trasmitir valores públicos, entre ellos, la fe.

Conferencia claurusa:
La conferencia de clausura "La familia, bien necesario para la sociedad" a cargo de Pilar Gonzálvez Vicente, Directora General de Servicios para la Familia y la infancia del Ministerio de Sanidad, Servicios sociales y igualdad.

Mesas redondas:
Además de las ponencias, a lo largo de la 70 Semana de Misionología tendrán lugar diferentes mesas redondas "Experiencias de familias en la Misión"; "Misión en contextos familiares diversos" y "Familia en Misión "aquí y ahora"en las que se dialogará en profundidad sobre el tema principal de la edición de este año "La familia y la Misión" con la experiencia de tres matrimonios misioneros en misiones; abordando el tema de la propuesta de acogida y de misión en contextos familiares diversos; y presentar la actividad misionera “ad intra” con familias agentes de evangelización en su vida cotidiana.


Recursos: 
            Descargar programa
            Descargar ficha de inscripción y enviarla a Delegación de Misiones de Burgos
            

martes, 6 de junio de 2017

Mes Misionero convocado por el Papa

El Cardenal Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, comunicó la convocatoria de un “Mes misionero” para octubre de 2019, con motivo de la celebración del centenario de la Carta Apostólica Maximun Illud de Benedicto XV.


Según informa Vatican Insider el cardenal Fernando Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, anunció a la Asamblea General de OMP que se está celebrando en Roma, que el Papa Francisco "ha aceptado la petición de convocar, para toda la Iglesia, un Mes extraordinario dedicado a la oración, a la caridad, a la catequesis y a la reflexión teológica sobre la Misión". La finalidad de este mes, afirma Filoni, es "tener un tiempo especialmente dedicado a la misión, con el fin de poder reavivar en el Pueblo de Dios la conciencia bautismal de la participación de todos los fieles, a la llamada misionera de la Iglesia". El «mes misionero» será celebrado por toda la Iglesia en octubre de 2019, con motivo del centenario de la «Maximun Illud», la carta apostólica «misionera» promulgada por el Papa Benedicto XV el 30 de noviembre de 1919. 

Según el portal de La Stampa,  la celebración del mes misionero "no se reducirá a la conmemoración de este texto del Magisterio papal, tan crucial para la misionariedad de toda la Iglesia, sino que será, sobre todo, la ocasión para reavivar en todos una verdadera conversión misionera y un auténtico discernimiento pastoral para que todos, fieles y pastores, vivan en estado permanente de misión". "Desde hace algunos años- recuerda el cardenal Filoni- el Papa Francisco estimula a las Obras Misionales Pontificias y nos llama a reavivar el ardor y la pasión de los santos y de los mártires, sin los cuales nos reduciríamos a una ONG que reúne y distribuye ayudas materiales y ayudas".

El prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos manifestó el deseo de proponer la fuerza misionera en el anuncio evangélico que une "la preocupación pastoral del Papa Benedicto XV en la «Maximum Illud» y la misionariedad de la exhortación apostólica «Evangelio gaudium», del Papa Francisco.  De hecho, la Carta apostólica publicada hace un siglo parece tener hoy una carga de fuerza profética arrolladora, con respecto a las dinámicas y a las formas de la acción misionera al servicio del anuncio del Evangelio.

Leer artículo completo en Vatican Insider:

lunes, 29 de mayo de 2017

OMP solicita reconocimiento del papel de los misioneros como voluntarios

Obras Misionales Pontificias pide al Ministro de Justicia que reconozca el papel de los misioneros como voluntarios en labores humanitarias


Representantes de la Iglesia Española entre los que se encontraba Anastasio Gil Garcíadirector nacional de OMP, mantuvieron ayer una reunión con el ministro de Justicia, Rafael Catalá, en ella manifestaron su interés en que se reconozca el papel de los misioneros como voluntarios en labores humanitarias y en adecuar los estudios eclesiásticos a la normativa europea sobre títulos universitarios.

En declaraciones a la Agencia EuropaPress, Anastasio Gil García, afirma que: "La situación de los españoles no religiosos que son misioneros en países de todo el mundo y no pueden cotizar a la Seguridad Social es una preocupación que se tiene desde hace tiempo. Esa preocupación se trasladó ya hace un año a los obispos españoles durante la celebración de la CVII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en abril de 2016. "Son voluntarios que parten a la misión sin ninguna contraprestación económica. No son cooperantes, ni pueden ser considerados como tales. Al no ser reconocidos como empleados por cuenta ajena, ni siquiera tienen la posibilidad de darse de alta en la Seguridad Social. Igualmente, carecen de una cobertura sanitaria para cualquier enfermedad o accidente", precisó Gil.

"La diferencia entre el laico misionero y el cooperante radica en el contrato, inexistente en el caso de los primeros. Al no tener un contrato laboral, no se pueden dar de alta en la Seguridad Social y tampoco cotizar. Los convenios especiales permiten a estos misioneros no religiosos cotizar mediante el ingreso de una cuota mensual que, según indicó Gil en declaraciones a Europa Press, es de 150 euros como mínimo, una cantidad "más allá de las posibilidades de estos misioneros"
EuropaPress
25 de mayo de 2017

miércoles, 24 de mayo de 2017

Testimonio de Teresa Yotsaya, misionera en Tailandia

Teresa Yotsaya siendo enfermera soñaba con las historias de misioneros que trabajaban duro por el Reino de Dios



Teresa, misionera Idente en Tailandia, nos cuenta cómo surgió su vocación religiosa y misionera.

Nací en una familia católica y viví rodeada de un ambiente religioso. Los niños que íbamos a la escuela también íbamos a misa todos los días, cantábamos en el coro,  teníamos confesión una vez a la semana. Teníamos muchas actividades. Mi pueblo estaba a 50 kilómetros de Bangkok y mi padre, hombre de fe muy profunda, me envió a casa de unos tíos, con 12 años, para estudiar la secundaria en un centro llevado por monjas. Cuando nos encontrábamos, siempre me preguntaba si me gustaría ser religiosa. Me había enviado allí porque yo era buena estudiante y le hubiera gustado que su hija pudiera servir a la Iglesia en aquella congregación. El sembró en mi corazón la semilla de  ayudar a la Iglesia pero en cuanto a consagrar mi vida, esa parte yo no la entendía.

Una vez terminados mis estudios de bachillerato, quería ir a América para completar mis estudios, pues tenía un tío allí que me invitó a estar con su familia. Me gustaba la idea porque pensaba que a mi regreso tendría un gran futuro profesional. Pero mi familia quería que estudiara enfermería y yo no estaba muy convencida. Se lo pedía a Dios con fuerza en mi oración; pero escuché varias veces en mi interior que tenía que escuchar y obedecer a mis mayores. Lo  interpreté como voluntad de Dios y así, sin estudiar debidamente para el examen de ingreso, me presenté y, sorprendentemente, lo aprobé y comencé a estudiar enfermería. Fue muy duro para mí porque tenía que obligarme a hacer lo que no me gustaba: estudiar asignaturas que me resultaban difíciles,  trabajar por las noches cuidando a los enfermos...

Una vez terminados los estudios empecé a desarrollar mi profesión, pero yo seguía buscando algo que no sabía qué era. Traté de leer libros de vida espiritual, participar en la adoración eucarística, etc. Pasado un año mi vida cambió, me gustaba ir a misa y recibir la comunión todos los días, si podía. Aunque a la vez, una parte de mi quería ser como mis amigas y llevar una vida fácil. Pero otra parte de mí soñaba con las historias de misioneros que trabajaban duro por el Reino de Dios tal como me contaba mi madre cuando era pequeña. Ambos sueños luchaban dentro de mí.

Un día, después de la adoración, sentí una voz que me decía que tenía que estudiar inglés porque tenía que ser misionera. Fue tan fuerte que, aunque no sabía qué tenía que hacer ni dónde ir, empecé a prepararme y ver el dinero que tenía que ahorrar para poder dejar el trabajo. Después de unos años, encontré un grupo de religiosos y laicos que iban a recibir una formación para ir a trabajar a otros países. Fue así como fui a Camboya con la Sociedad Misionera de Tailandia.

En Camboya, me encontré con una dura prueba para mi fe, y es que, en medio de tanta pobreza y violencia, no podía entender cómo Dios es amor. Me había sido fácil entenderlo estando en Bangkok, teniendo comida, médicos, hospitales, etc. Pero allí la gente carecía de todo. Regresé a Bangkok después de cuatro años, por problemas de salud. Seguí colaborando con la Sociedad Misionera de Tailandia como misionera laica. Sabía que tenía que ser misionera, busqué en el directorio de la diócesis una institución misionera para conocer qué es lo que hacían; vi el nombre de los Misioneros y Misioneras Identes. Así fue como tras un tiempo de reflexión, recibí la invitación para ir a formarme como misionera Idente y conocer el carisma de nuestra Institución en una de nuestras comunidades en India. Allí, en un país extranjero y una cultura nueva, pero guiada por la fe y la confianza en la Providencia  aprendí a dar los primeros pasos en mi consagración.


Está claro que en la vida religiosa encontramos problemas, pues tenemos que vencernos a nosotros mismos y aceptar cosas que en principio no van con nuestro carácter, psicología y gustos, y solo logremos si tenemos una profunda relación con Dios. Y en mi caso solo he querido siempre cumplir la voluntad de Dios Él siempre me ha dado ánimos para seguir con mi vocación pese a las dificultades que encontraba en el camino. 

Fuente: Obras Misionales Pontificias España